TATVAMASI "Tú eres eso" - AHAM BRAHMASMI " Yo soy Brahman" - AYAMATMA BRAHMAN "Este Yo es Brahman" - PRAJÑANAM BRAHMAN "La Conciencia es Brahman" - SATCHIDANANDAM BRAHMAN "La eterna existencia, la conciencia eterna, la eterna paz es Brahman".
"Mi enseñanza no es una filosofía. Es el resultado de experiencia directa. Mi enseñanza es un medio de practicar, no algo a lo que aferrarse o motivo de adoración. Mi enseñanza es como una balsa que permite cruzar el río. Sólo un tonto llevaría la balsa de vuelta después de haber llegado y alcanzado la otra orilla de la liberación. " - Buddha
"Los grandes sabios no se identifican con ninguna religión o credo particular. Están por encima de ese tipo de distinciones. Ellos pertenecen a toda la humanidad." - Swami Rama

"Sirve, ama, da, purifícate, medita y realízate. Sé bueno, haz el bien, sé amable y compasivo. Pregúntate: ¿Quién soy yo? Conoce el Ser y sé libre." - Sri Swami Sivananda Maharaj

"No te quedes sentado en forma ociosa. Sabe que tú eres Divino en tu naturaleza esencial. Tú no has venido aquí a llorar y a lamentarte. Afirma tu Divina naturaleza. Despierta! Levántate! Tú eres un peregrino en el sendero de la Verdad." - Swami Chidananda
Si hay una constante en todas las fuentes de yoga, esa es su insistencia en el carácter “secreto” de su enseñanza. El secretismo es la forma de salvaguardar la transmisión íntegra y protegerla de contaminaciones externas. Aunque actualmente el acceso a todo tipo de información es libre, rápido y cómodo, el carácter secreto del yoga sigue estando vigente. Cabe distinguir entre “información”, a la cual se puede acceder de manera casi ilimitada, y “conocimiento”, cuyo acceso está tan restringido hoy como siempre lo ha estado. En la tradición india, el conocimiento es un bien que se merece y conquista, no un derecho que tienen todos los hombres por igual, a modo de como se entiende en el mundo moderno. Tradicionalmente, el acceso a los textos clásicos estaba restringido a iniciados en yoga, principalmente porque su comprensión dependía directamente de su práctica. De esta forma, se evitaban malas lecturas manteniendo la escritura en secreto. Actualmente, casi todo el mundo puede tener acceso a la lectura de estas obras o a alguna de sus traducciones. Sin embargo, de todos los que tendrían acceso a la lectura, verdaderamente muy pocos se interesarán por las obras, y de esos, otros pocos las leerán. De esos escasos lectores, alguno será practicante de yoga. Y de esos practicantes, quizá alguno llegue a comprender su contenido. De esta manera, se puede entender que la restricción de este tipo de textos sigue siendo la misma que cuando fueron redactados por primera vez. La única diferencia es que tradicionalmente se evitaban las lecturas inapropiadas a través del secretismo, y en el mundo moderno, el libre acceso a la información propicia que algunos confundan “información” con “conocimiento”. Más allá de esas distinciones, el conocimiento verdadero sigue estando protegido como siempre lo estuvo. - José A. Offroy

viernes, 1 de noviembre de 2013

SRIMAD BHAGAVAD GITA UPANISHAD - part 6

CAPITULO 10.º
LAS GLORIAS DEL SEÑOR


KRISHNA:

1. Escucha, pues, vigoroso Arjuna, de nuevo te hablaré de la gloria de Mi Palabra. Lo haré por tu propio bien, dado que tu corazón encuentra su gozo en Mí.
2. Ni entre las legiones de los dioses, ni entre los santos videntes de la tierra, existe alguien que conozca Mi origen, pues tanto los dioses como los grandes sabios videntes, todos han nacido de Mí.
3. Aquél que sabe que no tuve principio, que soy “el No-Nacido”: el Señor de todos los mundos, este mortal está libre de la confusión y a salvo de toda ignorancia.
4. Inteligencia, Conocimiento espiritual, claridad y entendimiento, paciencia y benevolencia, sinceridad, autodominio y paz interior, dicha y tristeza, prosperidad y miseria, miedo y audacia.
5. Inmutabilidad, no violencia, mansedumbre, satisfacción, generosidad y austeridad, honor y ofensa; todas éstas son condiciones propias de los mortales y todos vienen de Mí.
6. Los siete grandes sabios videntes de tiempos ancestrales, al igual que los cuatro fundadores de la especie humana, en Mí estaban y de mi mente surgieron. Y a su vez, de ellos proviene la generación de la raza humana.
7. Aquél que conoce la magnanimidad de mi poder y de mi gloria, permanece inmutable en unidad con la Armonía. Cierto es esto que te digo.
8. Yo soy el Origen Único de todo lo que existe. Yo soy la causa de toda evolución. Los sabios que me conocen saben esto, y en continua alabanza me adoran con su amor.
9. Todos sus pensamientos los dirigen a Mí y me entregan toda su vida en dedicación. De este modo, cada uno de ellos se convierte en luz en el camino para el otro; pues ellos sólo hablan para cantar mis glorias y en ello encuentran paz y gozo.
10. Quienes así viven, en continuo contacto con la armonía y adorándome con su amor, a ellos Yo les revelo el Conocimiento de la visión espiritual, para que reconociéndome dentro de ellos, puedan así unirse conmigo.
11. Por misericordia infinita Yo habito dentro de sus corazones, y mediante la Luz del Conocimiento, disipo la oscuridad de la ignorancia que mantiene a su alma presa a la ilusión de este mundo.

ARJUNA:

12. En verdad Tú eres el Dios Supremo, Luz Divina, Pureza Inmaculada, Espíritu Eterno, Creador sin principio ni fin, el Señor omnipresente que habita en todas las cosas.
13. Así te proclaman en alabanzas los grandes sabios videntes, tales como el santo y sabio Narada, Asita, Devala y Vyasa. Y ahora Tú te revelas a Ti mismo manifestando Tu propia gloria.
14. Pongo mi fe en tus palabras, porque tus palabras son palabras de verdad, y ni los dioses del cielo, ni los demonios del infierno pueden abarcar la inmensidad de tu revelación.
15. Sólo Tú te conoces a Ti mismo: Sólo Tú Espíritu conoce su propia gloria. Tú eres la fuente del Ser que mora en todos los seres, Dios de dioses, Rey de reyes.
16. Te ruego que, por tu infinita misericordia, me reveles la gloria de tu Espíritu Divino, que penetra todos los mundos que existen.
17. ¿Cómo podré conocerte yo a través de la meditación? ¡Oh mi Señor! ¿Qué forma he de atribuirte para poder pensar en Ti?
18. Por favor, háblame de nuevo y hazme conocer la inmensidad de Tu poder y de Tu gloria, pues nunca me cansaré de escuchar Tus palabras de vida.

KRISHNA:

19. Escucha, pues, oh Arjuna, pues voy a revelarte algunas de mis manifestaciones. Sólo las principales, pues en verdad, es imposible cantar las glorias de Mi infinita grandeza. No hay un fin para mis divinas manifestaciones en los diferentes órdenes.
20. Yo soy el Espíritu, principio eterno que mora en el corazón de todas las cosas. Soy el principio, el medio, el fin de todos los seres vivos.
21. Entre los hijos de la Luz, Yo soy Vishnu, y entre las luminarias, soy el sol radiante. Soy Marichi, el señor de los vientos y las tempestades, y entre las estrellas de la noche, Yo soy la Luna.
22. Entre los Vedas, soy el Veda de la Música. Soy Indra, el gobernador de los dioses. Por encima de los cinco sentidos del hombre, Yo soy la mente, y morando dentro de todos los seres vivos, Yo soy la Luz de la conciencia.
23. Entre los poderes que amedrentan al hombre, Yo soy el dios de la destrucción. Entre los seres monstruosos y los demonios soy Vittesa, el señor de la riqueza. Entre los espíritus radiantes, yo soy el fuego, y entre las más altas cumbres Yo soy Meru, la montaña de los dioses.
24. Entre los sacerdotes, Yo soy Brihaspati y entre los fornidos guerreros, Yo soy Skanda, el dios de la guerra. Entre lagos y pantanos Yo soy el inmenso océano.
25. Entre los más grandes sabios videntes, Yo soy Bhrigu, y entre todas las palabras, Yo soy la Santa Palabra, la Palabra Eterna. Entre todas las oraciones, Yo soy la oración en silencio, y entre las cosas inmóviles, soy los Himalayas.
26. Entre todos los árboles, soy el árbol de la vida, y entre los celestiales iluminados, Yo soy Narada. Y Chitraratha soy, entre los Gandharvas, músicos celestiales. Y entre los iluminados de la tierra, Yo soy Kapila.
27. Entre los caballos, soy el caballo de Indra, y su elefante Airavata entre los elefantes. Entre los hombres, soy el rey de la humanidad.
28. Entre las armas destructivas soy el rayo Vajra, y entre las vacas soy la vaca de la abundancia. Entre los creadores soy el Creador del Amor, y entre las serpientes soy la serpiente de la eternidad, Vasuki.
29. Entre las víboras del misterio. Yo soy Ananta, y entre los habitantes de las aguas yo soy el dios Varuna. Entre los espíritus de los antepasados, soy el venerable Aryaman. Y entre los jueces soy Yama, el juez de los muertos.
30. Entre los demonios soy Prahlada, el príncipe de todos ellos, y entre todas las medidas, Yo soy el tiempo. Entre los animales y bestias, Yo soy su rey, y entre las aves y los pobladores del cielo, Yo soy Vainateya, el águila sagrada que porta un dios.
31. Entre los agentes purificadores Yo soy el viento, y entre los guerreros el héroe supremo, Rama. Entre los peces que pueblan el mar, soy el maravilloso Makara, y entre todos los ríos soy el sagrado Ganges.
32. Todo lo que existe halla en Mí su principio, su medio y su fin. Entre todos los conocimientos, Yo soy el Conocimiento del Alma. Entre los muchos caminos, Yo soy el único que conduce a la Verdad.
33. Entre todos los sonidos, soy el sonido primero: A. Igualmente, soy la coordinación que regula la composición de las demás variantes. Soy el tiempo eterno, el Creador que todo lo ve.
34. Soy la muerte que pone fin a todas las cosas, al igual que soy el origen de todas las cosas que han de venir. Entre las palabras femeninas soy la Fama y la Prosperidad, la Memoria, la Inteligencia, la Elocuencia, la Constancia, y la paciente Bondad.
35. Entre todos los cantares de los Vedas, Yo soy el Brihat, y entre las medidas de versos, soy el Gayatri. Entre los meses soy el primer mes del año, y entre las estaciones del año, soy la primavera.
36. Soy la astucia en los juegos de azar, y la belleza en todas las cosas bellas. Victoria soy, siendo al tiempo la lucha por conseguirla. Soy la bondad en aquéllos que son buenos.
37. Entre los descendientes de Vrishni, Yo soy Krishna, y entre los descendientes de Pandu, soy Arjuna. Entre los iluminados que meditan en silencio, Yo soy Vyasa. Y Usana soy, entre los poetas más exquisitos.
38. Soy el cetro de los gobernantes de la tierra, y la sabia estrategia entre aquéllos que buscan la victoria. Soy el Silencio en el que se esconden los sagrados misterios: Soy el Conocimiento de aquéllos que en verdad conocen.
39. Y has de saber, oh Arjuna, que soy Yo la semilla de todo y que sin Mí no existiría ninguna de las cosas que se mueven ni tampoco aquellas que permanecen inmóviles.
40. ¡Oh Arjuna! Mi divina grandeza no tiene fin. Estas palabras que he pronunciado correspondiendo a tu ruego, revelan tan sólo una diminuta parte de Mi infinita gloria.
41. No obstante, has de saber que todo cuanto haya de bello o bueno, toda chispa de gloria o de poder que puedas apreciar forma parte de mi naturaleza.
42. Mas, ¿para qué abrumarte con la incontable diversidad de mis manifestaciones? Te basta con saber que con una pequeña parte de mi Ser, Yo mantengo el universo entero. En realidad, Yo Soy.

CAPITULO 11.º
REVELACIÓN DE LA VISIÓN DIVINA

ARJUNA:

1. Movido por tu infinita misericordia, oh Krishna, me has explicado el Supremo Secreto de tu Espíritu Divino, y con tus palabras, has disipado la ignorancia que a mi alma sumía en la ilusión.
2. He escuchado con atención todo lo que me has dicho acerca de la procedencia y el destino de todos los seres, al igual que de la infinita inmensidad de Tu gloria.
3. He oído Tus palabras empapadas de verdad, pero aun así, mi alma anhela profundamente poder ver; ver Tu Forma Inmanifiesta como el Dios Omnipresente que habita en todas las cosas.
4. ¡Oh, mi Señor!, si crees que soy digno de obtener una Visión tal, por favor, muéstrame Tu gloria, ¡oh Ser Supremo, oh Dios del Yoga!

KRISHNA:

5. Contempla, pues, oh Arjuna, mis centenares y millares de formas divinas, todas variadas, y de innumerables aspectos y colores.
6. Contempla los dioses del sol, los del fuego y los de la luz; los dioses de la tempestad y del relámpago, y los dos luminosos aurigas de los cielos. Contempla, pues, oh Arjuna, las maravillas nunca vistas hasta ahora.

SANJAYA:

9. ¡Oh rey!, después de que Krishma, el Señor del Yoga, hablase así a Arjuna, se le manifestó en su Suprema Forma Divina.
10. Y Arjuna, dotado de visión divina, contemplaba, en una visión portentosa, cómo su Señor tomaba incontables formas de impresionante aspecto, con multitud de ojos correspondientes a innumerables caras, con gran profusión de ornamentos divinos, y blandiendo numerosas armas celestiales.
11. Ataviado con espléndidas guirnaldas y ostentosas vestiduras, despidiendo fragancias de aromas celestiales y luciendo todo tipo de maravillas, resplandeciente en su infinita divinidad, su cara miraba en todas direcciones.
12. Como si la deslumbradora luz de mil soles juntos surgiera de repente en medio del firmamento, tal era el refulgente esplendor que desprendía Su Espíritu Supremo.
13. Y Arjuna vio el universo entero en su incontable variedad, suspendido y formando una inmensa unidad dentro del resplandor que desprendía el cuerpo del Dios de los dioses. Sobrecogido de estupor y asombro, Arjuna el héroe, inclinó su cabeza juntando sus manos en acto de adoración, y con estas palabras se dirigió a su Señor:

ARJUNA:

15. En Ti, oh Dios mío, contemplo a todos los dioses y las innumerables variedades de seres que habitan en Tu creación; asimismo, veo a Brahma sentado en el trono de su flor de Loto, y a todos los grandes sabios videntes y las serpientes de la luz.
16. Por doquier contemplo la gloria de tu infinitud: El poder de tus innumerables brazos, la visión de tus innumerables ojos, las palabras de tus incontables bocas, y el fuego vital de tus innumerables cuerpos. Me resulta imposible ver tu principio, tu medio o tu fin, ¡oh Señor de todas las especies, Dios de la Forma Infinita!
17. Puedo ver el infinito resplandor de una divinidad de belleza extremada que ilumina el universo entero: ¡oh, eres Tú! Llevas tu corona, el cetro y el círculo. ¡Qué difícil es verte! Cual ingente masa de luz, desprendiendo vivísimos fulgores por doquier, no puedo abarcar tu inmensidad ni resistir la brillantez de tu luz, pues resplandeces como el fuego ígneo, como el sol radiante.
18. Tú eres el Inmortal, la Meta Suprema del Conocimiento, Creador, Preservador y Destructor de todo el universo, el eterno guardián de la ley de la justicia, el Espíritu que estaba al principio y que, siendo imperecedero, aún Es.
19. No tienes principio, ni medio, ni fin. Contemplo el poder infinito de tus incontables brazos. Tus ojos son el sol y la luna, y tu cara contemplo cual llameante fuego de sacrificio, dando luz y vida al universo entero, en el fulgor de una inmensa ofrenda.
20. Llenos están el cielo y la tierra de tu Espíritu, al igual que todas las regiones del espacio infinito, y ante la maravillosa visión de tu temible majestad, los tres mundos tiemblan.
21. Pues hacia Ti se dirigen las legiones de los dioses adorándote y alabándote, con las manos unidas en maravilla y asombro. “¡Salve!”, exclaman a coro las multitudes de sabios y santos glorificándote con sublimes cantos.
22. Los Rudras de la destrucción, los Adityas del sol, los Vasus de fuego y los Sadhyas de las plegarias. Los dioses menores, los Visves, dioses dévicos, los dos Ashvins, aurigas celestiales, los Maruts, dioses de los vientos y tempestades, y los Ushmapas, espíritus de los antepasados; así como los Gandharvas, coros celestiales, los Yakshas, guardianes de las riquezas, los Asuras, demonios del infierno, y los Siddhas, quienes alcanzaron la perfección en la tierra: Todos ellos te contemplan maravillados, absorbidos en éxtasis.
23. Pero los mundos, contemplando tu monstruosa forma aterrorizante, con tantas bocas y ojos, con tantas barrigas, muslos, y pies, aterrorizados por tus terribles dientes, tiemblan de miedo, e igual me ocurre a mí.

24. Pues al verte alzándote por los cielos y resplandeciente, con tal variedad de matices y colores, al contemplar tus bocas desmesuradamente abiertas y tus enormes ojos fulgurantes, mi alma se estremece, oh Vishnú, y pierdo mi armonía y mis fuerzas, sintiéndome desfallecer.
25. Mirando tus enormes mandíbulas armadas de dientes amenazadores y ardientes, como el fuego devorador del fin del mundo, mi ánimo desfallece y la dicha me abandona. ¿Dónde estoy?, ¿dónde me refugio? ¡Apiádate de mí, oh Señor de los dioses, Refugio Supremo del débil y desamparado!
26. Todos los hijos de Dhritarashtra, unidos a una pléyade de príncipes y señores de la tierra, además de Bhishma y Drona, y el gran Karna, junto con los más grandes guerreros de estas regiones.
27. Todos se abalanzan atropelladamente para prccipitarse dentro de tus horripilantes bocas, dotadas de dientes aterradores; tales, que los infelices que quedan atrapados entre ellos son triturados hasta reducirse a polvo sus cabezas.
28. Como caudalosos ríos que, en arrebatada corriente, se abalanzaran con tremendo estruendo hacia el océano, así, todos estos héroes de nuestro mundo mortal se precipitan en tropel cayendo dentro del abismo de tus bocas llameantes.
29. De igual modo que un enjambre de polillas arrojándose en raudo vuelo hacia la lumbre de una hoguera, para encontrar allí su muerte segura, del mismo modo estos hombres se precipitan raudos entrando en tu fuego; con ímpetu se arrojan hacia su propia destrucción.
30. Tus lenguas flamígeras saliendo de tus bocas devoran todos los mundos. El universo entero se llena con tu esplendor, pero ¡terriblemente abrasador es el fuego de tu gloria!
31. Por favor, manifiéstate ante mí, dime quién eres Tú, que con tan aterradora forma te presentas ante mí. ¡Ten piedad de mí! Yo te adoro como el Dios Supremo, y anhelo conocerte, mas no logro entender tu misteriosa forma de obrar.

KRISHNA:

32. Yo soy el tiempo demoledor que destruye todas las cosas, y aquí estoy dispuesto a exterminar el linaje de estos hombres. Ni tan sólo uno de los guerreros que luchan en el ejército enemigo escapará a la muerte.
33. ¡Levántate, pues, Arjuna! Ve a conquistar tu gloria, vence a tus enemigos y goza del reino que te pertenece. Debido a las condiciones de su Karma, ya los he condenado a todos a encontrar aquí la hora de su muerte. Sé tú tan sólo el instrumento para realizar mi trabajo.
34. La muerte de Drona, la de Vhishma, la de Jayadratha y la de Karna, ya han sido decretadas y consumadas por Mí. Así que, sin temor, lucha y extermínalos. Triunfa sobre tus enemigos en esta batalla.

SANJAYA:

35. Cuando Arjuna escuchó las palabras que Krishna le habló, con pulso tembloroso encogió sus brazos y, con voz balbuceante, después de inclinarse en adoración, le habló a Krishna de este modo:

ARJUNA:

36. Cierto es, oh mi Señor, que las multitudes, cantando tus alabanzas, se regocijan con alegría en Ti. Las turbas de espíritus malignos, aterrorizados, huyen despavoridas en desbandada, mientras los Santos, reunidos, se postran ante Ti en acto de adoración.
37. ¿Cómo podrían dejar de adorarte y expresarte su amor, oh Señor de señores, oh Supremo Poder? Tú creaste a Brahma, el dios de la creación, eres refugio eterno e inagotable para este mundo. Soporte de lo que es y de lo que no es, estando aún más allá de ambos.
38. Eres el Poder Superior que estaba en el principio, Señor de los hombres desde que el hombre existe; el más valioso tesoro que esconde este inmenso universo. Tú eres el que ha de ser conocido al tiempo que el conocedor, la morada del descanso final. Eres el Poder Omnipresente para el cual nada hay oculto.
39. Dios del viento y de las aguas, del fuego y la muerte, Señor de la luna solitaria, Creador, Padre de todas las criaturas. Mil postraciones mereces en adoración a Ti, y más aún debiera postrarme una vez tras otra ante Ti, pues eres el Poder Superior en persona.
40. Te adoro a Ti, que estás delante y detrás de mí. Te adoro a Ti, el que me rodea por todas partes, pues donde quiera que miro, ante mí está tu rostro. Dios omnipotente de poderes sin límite, todo lo que existe se dirige a Ti, como la Meta Última: Tú eres mi Todo.
41. Si alguna vez, considerándote como a un igual debido a nuestra relación amistosa, te llamé Krishna o hijo de Yadú o mi amigo, te ruego que excuses mi inconsciencia, pues desconocía la magnitud de tu grandeza.
42. Si alguna vez a solas o en compañía de otros, te traté irrespetuosamente, con irreverencia, o si alguna vez me burlé de Ti durante nuestros juegos en nuestros ratos de ocio, o en alguna fiesta, implorando tu misericordia, te pido perdón. ¡oh Tú, Señor Todopoderoso!
43. Padre de los mundos y de todo cuanto existe en ellos, Maestro Supremo, ¿quién puede igualarte a Ti? ¿Cómo podría nadie superarte, cuando en ninguno de los tres mundos existe nada comparable a tu Grandeza? Tú eres el Poder Superior en persona.
44. Ante Ti yo me inclino haciéndote Pranam; ante Ti yo me postro en actitud de adoración. Te imploro tu Gracia, oh Señor Glorioso. Mírame como mira el padre a su hijo, como un compañero fiel mira a su amigo, como un amante mira a su amada.
¡Oh mi Señor! ¡Bendíceme con tu Gracia!
45. Mi corazón rebosa de gozo ante la maravillosa visión que revelas dentro de mí, permaneciendo oculta a los ojos de todo hombre, pero aún así, mi corazón está sobresaltado por el miedo. Ten piedad de mí, oh Señor de los dioses. Tú eres el refugio seguro para el universo entero. Por favor, déjame verte otra vez en tu forma humana.
46. De todo corazón anhelo verte de nuevo con tu corona tu cetro y tu círculo. Por favor, adopta otra vez tu forma excelsa de cuatro brazos, ¡oh Tú, Ser Infinito, Forma Ilimitada!

KRISHNA:

47. Como una gracia singular y en virtud de mi maravilloso poder, te he revelado, oh Arjuna, la Luz Divina que constituye mi Forma verdadera, que, siendo infinita, todo lo penetra: Mi forma auténtica, que ha existido desde el principio de los tiempos, aunque ningún hombre la ha podido ver con estos ojos mortales.
48. Ni los Vedas ni las ofrendas de sacrificios ni el estudio de las escrituras ni las obras de caridad ni los ritos ni las penosas austeridades pueden revelarte la Visión Suprema de Mi Espíritu Supremo que en Ti mora. Sólo tú has podido ver la gloria de mi Forma Verdadera, ¡oh príncipe noble, el mejor de los kurus!
49. No guardes recelo alguno ni te turbes ante la estremecedora visión de mi grandeza. Libérate de todo temor y, con el corazón henchido de júbilo, contempla ahora otra vez mi forma natural.

SANJAYA:

50. Así habló Krishna a su amado Arjuna, al tiempo que se manifestaba en su forma humana. De este modo, mostrándose el Señor de los mundos en su serena belleza, disipó los temores del príncipe pandava trayendo la calma a su corazón.

ARJUNA:

51. ¡oh Krjshna! Cuando veo la hermosura de tu cara humana, atraído por el candor de tu belleza, mi alma se tranquiliza y mi corazón se serena.

KRISHNA:

52. Por mi Gracia te ha sido posible ver, a través de la visión espiritual, mi Forma Divina, lo cual a muy pocos les ha sido concedido. Incluso los dioses del cielo anhelan con vehemencia ver lo que tú ahora has visto.
53. Ni la recitación de los Vedas, ni la vida de austeridad, ni las limosnas a los pobres, ni los rituales ni las ofrendas pueden revelar la visión de Mí, que tú por mi infinita Gracia has tenido.
54. Sólo los hombres que me ofrecen su amor obtienen la Gracia de poder verme a través de la visión espiritual. Sólo por Amor pueden recibir Mi Conocimiento. Yo sólo me revelo a aquéllos que vienen a Mí con humildad y con amor en sus corazones, deseando sinceramente conocer la Verdad.
55. Aquél que trabaja por y para Mí, aquél que me ama y para quien Yo soy su Meta Suprema, liberado ya de todas las ataduras de las cosas de este mundo, y con inmenso amor por todo lo existente, ése, en verdad viene a Mí

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