TATVAMASI "Tú eres eso" - AHAM BRAHMASMI " Yo soy Brahman" - AYAMATMA BRAHMAN "Este Yo es Brahman" - PRAJÑANAM BRAHMAN "La Conciencia es Brahman" - SATCHIDANANDAM BRAHMAN "La eterna existencia, la conciencia eterna, la eterna paz es Brahman".
"Mi enseñanza no es una filosofía. Es el resultado de experiencia directa. Mi enseñanza es un medio de practicar, no algo a lo que aferrarse o motivo de adoración. Mi enseñanza es como una balsa que permite cruzar el río. Sólo un tonto llevaría la balsa de vuelta después de haber llegado y alcanzado la otra orilla de la liberación. " - Buddha
"Los grandes sabios no se identifican con ninguna religión o credo particular. Están por encima de ese tipo de distinciones. Ellos pertenecen a toda la humanidad." - Swami Rama

"Sirve, ama, da, purifícate, medita y realízate. Sé bueno, haz el bien, sé amable y compasivo. Pregúntate: ¿Quién soy yo? Conoce el Ser y sé libre." - Sri Swami Sivananda Maharaj

"No te quedes sentado en forma ociosa. Sabe que tú eres Divino en tu naturaleza esencial. Tú no has venido aquí a llorar y a lamentarte. Afirma tu Divina naturaleza. Despierta! Levántate! Tú eres un peregrino en el sendero de la Verdad." - Swami Chidananda
Si hay una constante en todas las fuentes de yoga, esa es su insistencia en el carácter “secreto” de su enseñanza. El secretismo es la forma de salvaguardar la transmisión íntegra y protegerla de contaminaciones externas. Aunque actualmente el acceso a todo tipo de información es libre, rápido y cómodo, el carácter secreto del yoga sigue estando vigente. Cabe distinguir entre “información”, a la cual se puede acceder de manera casi ilimitada, y “conocimiento”, cuyo acceso está tan restringido hoy como siempre lo ha estado. En la tradición india, el conocimiento es un bien que se merece y conquista, no un derecho que tienen todos los hombres por igual, a modo de como se entiende en el mundo moderno. Tradicionalmente, el acceso a los textos clásicos estaba restringido a iniciados en yoga, principalmente porque su comprensión dependía directamente de su práctica. De esta forma, se evitaban malas lecturas manteniendo la escritura en secreto. Actualmente, casi todo el mundo puede tener acceso a la lectura de estas obras o a alguna de sus traducciones. Sin embargo, de todos los que tendrían acceso a la lectura, verdaderamente muy pocos se interesarán por las obras, y de esos, otros pocos las leerán. De esos escasos lectores, alguno será practicante de yoga. Y de esos practicantes, quizá alguno llegue a comprender su contenido. De esta manera, se puede entender que la restricción de este tipo de textos sigue siendo la misma que cuando fueron redactados por primera vez. La única diferencia es que tradicionalmente se evitaban las lecturas inapropiadas a través del secretismo, y en el mundo moderno, el libre acceso a la información propicia que algunos confundan “información” con “conocimiento”. Más allá de esas distinciones, el conocimiento verdadero sigue estando protegido como siempre lo estuvo. - José A. Offroy

viernes, 19 de septiembre de 2014

SRIMAD BHAGAVATAM - Vyasadeva - Primer Canto - part 5

CAPÍTULO 9

1.9.1 — Sūta Gosvāmī dijo: Sintiendo temor por haber matado a muchísimos súbditos en el campo de batalla de Kurukṣetra, Mahārāja Yudhiṣṭhira fue al lugar de la matanza. Allí, Bhīṣmadeva yacía en un lecho de flechas, a punto de morir.


1.9.2 — En esa ocasión, todos sus hermanos lo siguieron con hermosas cuadrigas, tiradas por caballos de primera que estaban adornados con ornamentos de oro. Con ellos se encontraba Vyāsa, ṛṣis como Dhaumya (el erudito sacerdote de los Pāṇḍavas) y otros.

1.9.3 — ¡Oh, sabio entre los brāhmaṇas!, el Señor Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, sentado con Arjuna en una cuadriga, también lo seguía. Así pues, el rey Yudhiṣṭhira lucía muy aristocrático, tal como Kuvera rodeado por sus acompañantes (los Guhyakas).

1.9.4 — Viéndolo a Él (Bhīṣma) yacer en el suelo como un semidiós caído del cielo, el rey Pāṇḍava Yudhiṣṭhira, junto con sus hermanos menores y el Señor Kṛṣṇa, se postró ante él.

1.9.5 — Sólo para ver al principal de los descendientes del rey Bharata (Bhīṣma), estaban allí reunidas todas las grandes almas del universo, es decir, los ṛṣis entre los semidioses, brāhmaṇas y reyes, situados todos bajo la influencia de la modalidad de la bondad.

1.9.6-7 — Todos los sabios estaban presente, tales como Parvata Muni, Nārada, Dhaumya, Vyāsa - la encarnación de Dios - , Bṛhadaśva, Bharadvāja, Paraśurāma y sus discípulos, Vasiṣṭha, Indrapramada, Trita, Gṛtsamada, Asita, Kakṣīvān, Gautama, Atri, Kauśika y Sudarśana.

1.9.8 — Y muchos otros llegaron allí, tales como Śukadeva Gosvāmī y otras almas purificadas, Kaśyapa, Āṅgirasa y otros, acompañados todos por sus respectivos discípulos.

1.9.9 — Bhīṣmadeva, quien era el mejor de los ocho Vasus, recibió y les dio la bienvenida a todos los grandes y poderoso ṛṣis que estaban allí reunidos, ya que él conocía perfectamente todos los principios religiosos conforme al tiempo y al lugar.

1.9.10 — El Señor Śrī Kṛṣṇa está situado en el corazón de todos, mas, aun así, manifiesta Su forma trascendental mediante Su potencia interna. Este mismo Señor estaba sentado ante Bhīṣmadeva, y como Bhīṣmadeva sabía de Sus glorias, lo adoró debidamente.

1.9.11 — Los hijos de Mahārāja Pāṇḍu se hallaban sentados cerca en silencio, abatidos por el afecto que le tenían a su moribundo abuelo. Viendo esto, Bhīṣmadeva los congratuló emocionalmente. En sus ojos había lágrimas de éxtasis, pues estaba abrumado por el amor y el afecto.

1.9.12 — Bhīṣmadeva dijo: ¡Oh, qué terribles sufrimientos e injusticias han sufrido ustedes, buenas almas, por ser los hijos de la religión personificada! Ustedes no merecían seguir con vida en medio de esas tribulaciones, pero fueron protegidos por los brāhmaṇas, Dios y la religión.

1.9.13 — En lo que concierne a mi nuera Kuntī, al morir el gran general Pāṇḍu ella se convirtió en una viuda con muchos hijos, y, por consiguiente, sufrió mucho. Y cuando ustedes ya eran adultos, también sufrió mucho debido a vuestras acciones.

1.9.14 — En mi opinión, todo esto se debe al ineludible factor tiempo, bajo cuyo control se conduce todo el mundo en cada planeta, tal como a las nubes las lleva el viento.

1.9.15 — ¡Oh, cuán hermosa es la influencia del ineludible factor tiempo! Es irrevocable, pues, de lo contrario, ¿cómo podrían haber reveses en presencia del rey Yudhiṣṭhira, el hijo del semidiós que controla la religión; Bhīma, el gran luchador de la maza; el gran arquero Arjuna, con su poderosa arma Gāṇḍīva; y por encima de todos, el Señor, el bienqueriente directo de los Pāṇḍavas?

1.9.16 — ¡Oh, Rey!, nadie puede conocer el plan del Señor (Śrī Kṛṣṇa). Aunque grandes filósofos indagan exhaustivamente, no obstante están confundidos.

1.9.17 — ¡Oh, el mejor de los descendientes de Bharata (Yudhiṣṭhira)!, yo sostengo, por lo tanto, que todo esto es parte del plan del Señor. Acepta el inconcebible plan del Señor, y síguelo. Ahora, tú has sido nombrado cabeza de la administración, y, mi señor, debes ahora cuidar de aquellos súbditos que han quedado desvalidos.

1.9.18 — Este Śrī Kṛṣṇa no es otro que la inconcebible y original Personalidad de Dios. Él es el primer Nārāyaṇa, el disfrutador supremo. Mas Él se desenvuelve entre los descendientes del rey Vṛṣṇi como uno de nosotros, y nos confunde con Su energía, que Él Mismo ha creado.

1.9.19 — ¡Oh, Rey!, el Señor Śiva, Nārada, quien es el sabio entre los semidioses, y Kapila, la encarnación de Dios, conocen todas las glorias de Él de un modo muy confidencial y a través del contacto directo.

1.9.20 — ¡Oh, Rey!, esa personalidad a quien, sólo por ignorancia, consideraste tu primo materno, tu muy querido amigo, bienqueriente, consejero, mensajero, benefactor, etc., es esa misma Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa.

1.9.21 — Por el hecho de ser la Absoluta Personalidad de Dios, Él está presente en el corazón de todos. Él es igualmente bueno con todos, y está libre del ego falso de la diferenciación. Por consiguiente, todo lo que Él hace está libre de la embriaguez material. Él es equilibrado.

1.9.22 — Sin embargo, a pesar de que Él es igualmente bueno con todo el mundo, ha tenido la bondad de venir ante mí al yo estar finalizando mi vida, porque yo soy Su decidido servidor.

1.9.23 — La Personalidad de Dios, que aparece en la mente del devoto mediante la meditación y la devoción atenta y mediante el canto del santo nombre, libera al devoto del cautiverio de las actividades fruitivas en el momento en que éste deja el cuerpo material.

1.9.24 — Que mi Señor, quien tiene cuatro manos, y cuya cara de loto hermosamente adornada y con ojos tan rojos como el Sol naciente, está sonriendo, tenga la bondad de esperarme hasta ese momento en que yo deje este cuerpo material.

1.9.25 — Sūta Gosvāmī dijo: Mahārāja Yudhiṣṭhira, después de oír a Bhīṣmadeva hablar en ese tono atrayente, le hizo preguntas en presencia de todos los grandes ṛṣis acerca de los principios esenciales de diversos deberes religiosos.

1.9.26 — Ante la pregunta de Mahārāja Yudhiṣṭhira, Bhīṣmadeva definió primero todas las clasificaciones de castas y órdenes de vida en función de las cualidades del individuo. Luego, de un modo sistemático y con dos divisiones, describió la neutralización mediante el desapego y la interacción mediante el apego.

1.9.27 — Él explicó entonces, por divisiones, los actos de caridad, las actividades pragmáticas de un rey y las actividades en aras de la salvación. Luego describió los deberes de las mujeres y los devotos, tanto breve como extensamente.

1.9.28 — Luego, describió los deberes propios de las ocupaciones de las diferentes órdenes y condiciones de vida, citando ejemplos de la historia, pues él mismo estaba muy familiarizado con la verdad.

1.9.29 — Mientras Bhīṣmadeva describía los deberes propios de cada ocupación, el curso del Sol entró en el hemisferio norte. Este período lo anhelan los místicos que mueren cuando lo desean.

1.9.30 — Después, ese hombre que habló de diferentes temas con miles de significados y que peleó en miles de campos de batalla y protegió a miles de hombres, dejó de hablar; estando completamente libre de todo cautiverio, él apartó la mente de todo lo demás, y abriendo los ojos, los fijó en la Personalidad de Dios original, Śrī Kṛṣṇa, quien estaba de pie ante él, con cuatro manos, vestido con ropa amarilla que brillaba y resplandecía.

1.9.31 — Mediante la meditación pura y mirando al Señor Kṛṣṇa, quedó liberado de inmediato de todo lo material desfavorable y de todos los dolores corporales causados por las heridas de las flechas. Así pues, todas las actividades externas de sus sentidos cesaron al instante, y de un modo trascendental le oró al controlador de todos los seres vivientes, mientras abandonaba el cuerpo material.

1.9.32 — Bhīṣmadeva dijo: Permítaseme ahora emplear en el todopoderoso Señor Śrī Kṛṣṇa mis capacidades de pensar, sentir y desear, que durante tanto tiempo se dedicaron a diferentes temas y deberes de ocupaciones. El Señor Śrī Kṛṣṇa siempre está satisfecho en Sí Mismo, pero a veces, por ser el líder de los devotos, disfruta de placer trascendental mediante el hecho de descender al mundo material, si bien es únicamente a partir de Él que el mundo material se crea.

1.9.33 — Śrī Kṛṣṇa es el amigo íntimo de Arjuna. Él ha aparecido en esta Tierra en Su cuerpo trascendental, cuyo color semeja al azul del árbol tamāla. Su cuerpo atrae a todo el mundo en los tres sistemas planetarios (el superior, el medio y el inferior). Que Su reluciente atuendo amarillo y Su cara de loto cubierta con pinturas de pasta de sándalo sean el objeto de mi atracción, y que no desee obtener resultados fruitivos.

1.9.34 — En el campo de batalla (donde Śrī Kṛṣṇa asistió a Arjuna por amistad), el cabello ondeante del Señor Kṛṣṇa se volvió cenizo a causa del polvo levantado por los cascos de los caballos. Y debido a Su esfuerzo, gotas de sudor le humedecían la cara. Él disfrutó de todos esos adornos, realzados por las heridas ocasionadas por mis afiladas flechas. Que mi mente se dirija, pues, hacia Śrī Kṛṣṇa.

1.9.35 — Obedeciendo la orden de Su amigo, el Señor Śrī Kṛṣṇa entró en la arena del campo de batalla de Kurukṣetra pasando entre los soldados de Arjuna y Duryodhana, y mientras estaba allí, acortó la duración de la vida del bando opuesto con Su misericordiosa mirada. Esto lo hizo simplemente con mirar al enemigo. Que mi mente quede fija en ese Kṛṣṇa.

1.9.36 — Cuando a Arjuna pareció contaminarlo la ignorancia al observar ante sí en el campo de batalla a los soldados y comandantes, el Señor impartió conocimiento trascendental y le erradicó así dicha ignorancia. Que Sus pies de loto permanezcan siempre como el objeto de mi atracción.

1.9.37 — Cumpliendo mi deseo y sacrificando Su propia promesa, se bajó de la cuadriga, tomó la rueda de ésta, y corrió apresuradamente hacia mí, tal como un león que va a matar a un elefante. En el camino, incluso dejó caer Su manto.

1.9.38 — Que Él, el Señor Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, quien otorga la salvación, sea mi último destino. En el campo de batalla Él arremetió contra mí, como si estuviera furioso por las heridas causadas por mis afiladas flechas. Su escudo estaba destrozado, y tenía el cuerpo manchado de sangre debido a las heridas.

1.9.39 — Que en el momento de la muerte, mi última atracción sea por Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios. Yo concentro la mente en el auriga de Arjuna, que estaba de pie con un látigo en la mano derecha y una rienda en la izquierda, y quien fue muy cuidadoso en brindarle protección a la cuadriga de Arjuna por todos los medios. Aquellos que lo vieron en el campo de batalla de Kurukṣetra, al morir obtuvieron sus formas originales.

1.9.40 — Que la mente me quede fija en el Señor Śrī Kṛṣṇa, cuyos movimientos y amorosas sonrisas atrajeron a las doncellas de Vrajadhāma (las gopīs). Las doncellas imitaron los movimientos característicos del Señor (después de que Él desapareció de la danza rāsa).

1.9.41 — En el (sacrificio) Rājasūya-yajña que Mahārāja Yudhiṣṭhira realizó, hubo la más grande de las asambleas de todos los hombres que formaban la élite del mundo, las órdenes de los reyes y de los eruditos, y en esa gran asamblea absolutamente todos los presentes adoraron al Señor Śrī Kṛṣṇa como la muy excelsa Personalidad de Dios. Esto ocurrió en mi presencia, y yo recordé el incidente con el fin de mantener la mente absorta en el Señor.

1.9.42 — Ahora puedo meditar con plena concentración en ese único Señor, Śrī Kṛṣṇa, presente ahora ante mí, porque ahora he trascendido los erróneos conceptos de la dualidad en relación con Su presencia en el corazón de todo el mundo, incluso en los corazones de los especuladores mentales. Él está en el corazón de todos. Al Sol puede que se lo perciba de diferentes maneras, pero el Sol es uno.

1.9.43 — Sūta Gosvāmī dijo: Así pues, Bhīṣmadeva se fundió en la Superalma, el Señor Śrī Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, con la mente, el habla, la vista y las acciones, y de ese modo calló, y dejó de respirar.

1.9.44 — Sabiendo que Bhīṣmadeva se había fundido en la eternidad ilimitada del Absoluto Supremo, todos los allí presentes callaron, como los pájaros al final del día.

1.9.45 — Después, tanto los hombres como los semidioses tocaron tambores en su honor, y la honesta orden real dio comienzo a demostraciones de honor y respeto. Y del cielo cayeron lluvias de flores.

1.9.46 — ¡Oh, descendiente de Bhṛgu (Śaunaka)!, después de celebrarle los rituales funerarios al cadáver de Bhīṣmadeva, el pesar se apoderó momentáneamente de Mahārāja Yudhiṣṭhira.

1.9.47 — Entonces, mediante himnos védicos confidenciales, todos los grandes sabios glorificaron al Señor Śrī Kṛṣṇa, quien estaba allí presente. Luego, todos ellos regresaron a sus respectivas ermitas, llevando siempre al Señor Kṛṣṇa en el corazón.

1.9.48 — Después, Mahārāja Yudhiṣṭhira fue de inmediato a su capital, Hastināpura, acompañado por el Señor Śrī Kṛṣṇa, y allí consoló a su tío y a su tía Gāndhārī, quien era una asceta.

1.9.49 — Después de esto, el magno y religioso Rey, Mahārāja Yudhiṣṭhira, ejerció el poder real en el reino, estrictamente de acuerdo con los códigos y principios reales aprobados por su tío y confirmados por el Señor Śrī Kṛṣṇa.


CAPÍTULO 10

1.10.1 — Śaunaka Muni preguntó: Después de matar a sus enemigos, quienes deseaban usurpar su justa herencia, ¿cómo gobernó a sus súbditos el más grande de todos los hombres religiosos, Mahārāja Yudhiṣṭhira, asistido por sus hermanos? Seguro que no pudo disfrutar de su reino libremente con su conciencia tranquila.

1.10.2 — Sūta Gosvāmī dijo: El Señor Śrī Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, quien es el sustentador del mundo, quedó complacido después de restablecer a Mahārāja Yudhiṣṭhira en su propio reino y después de restaurar la dinastía Kuru, que había sido acabada por el fuego de la ira, el cual es como el que causan los bambúes en el bosque.

1.10.3 — Después de que Bhīṣmadeva y el infalible Señor Śrī Kṛṣṇa lo iluminaron con sus palabras, Mahārāja Yudhiṣṭhira se dedicó a asuntos relacionados con el conocimiento perfecto, pues todos sus recelos habían sido erradicados. Así pues, gobernó la tierra, y sus hermanos menores le siguieron.

1.10.4 — Durante el reinado de Mahārāja Yudhiṣṭhira, las nubes vertían toda el agua que la gente necesitaba, y la tierra producía en abundancia todo lo que el hombre requería. En virtud de su voluminosa ubre y de su condición jubilosa, la vaca solía humedecer con leche los pastizales.

1.10.5 — Los ríos, los océanos, las colinas, las montañas, los bosques, las enredaderas y las drogas activas, en cada estación le pagaban al Rey pródigamente su cuota de impuestos.

1.10.6 — Debido a que el Rey no tenía enemigo alguno, a los seres vivientes no les perturbaban en ningún momento las agonías mentales, las enfermedades, ni el calor o frío excesivos.

1.10.7 — Śrī Hari, el Señor Śrī Kṛṣṇa, residió en Hastināpura por unos cuantos meses, para tranquilizar a Sus parientes y complacer a su propia hermana (Subhadrā).

1.10.8 — Posteriormente, cuando el Señor pidió permiso para partir y el Rey se lo dio, el Señor le ofreció Sus respetos a Mahārāja Yudhiṣṭhira postrándose a sus pies, y el Rey lo abrazó. Después de eso, el Señor, siendo abrazado por otros y recibiendo las reverencias de ellos, se subió a Su cuadriga.

1.10.9-10 — En esa ocasión, Subhadrā, Draupadī, Kuntī, Uttarā, Gāndhārī, Dhṛtarāṣṭra, Yuyutsu, Kṛpācārya, Nakula, Sahadeva, Bhīmasena, Dhaumya y Satyavatī estuvieron todos a punto de desmayarse, porque les era imposible soportar el estar separados del Señor Kṛṣṇa.

1.10.11-12 — Las personas inteligentes, que han comprendido al Señor Supremo en compañía de devotos puros y que han quedado liberadas de la mala asociación materialista, nunca pueden dejar de oír las glorias del Señor, aunque las hayan oído tan sólo una vez. ¿Cómo, entonces, pudieron los Pāṇḍavas tolerar el estar separados de Él, si se asociaron íntimamente con Su persona, lo vieron cara a cara, lo tocaron, conversaron con Él, y durmieron, se sentaron y comieron con Él?

1.10.13 — Todos los corazones se estaban derritiendo por Él en el receptáculo de la atracción. Ellos lo miraban sin parpadear, y se movían de un lado a otro, desconcertados.

1.10.14 — Las damas de la familia, cuyos ojos estaban inundados de lágrimas debido a la ansiedad que sentían por Kṛṣṇa, salieron del palacio. Sólo con gran dificultad pudieron ellas contener sus lágrimas. Ellas temían que las lágrimas causaran mala fortuna a la hora de la partida.

1.10.15 — Mientras el Señor se iba del palacio de Hastināpura, diferentes tipos de tambores - tales como el mṛdaṅga, el dhola, el nagra, el dhundhurī y el dundubhi - y flautas de diferentes tipos, así como también la vinā, la gomukha y la bherī, sonaron todos al unísono para rendirle honores.

1.10.16 — Debido a un amoroso deseo del ver al Señor, las damas de la familia real de los Kurus subieron a la azotea del palacio, y, sonriendo con afecto y recato, dejaron caer sobre el Señor una lluvia de flores.

1.10.17 — En esa oportunidad, Arjuna, el gran guerrero y conquistador del sueño, quien es el amigo íntimo del muy amado Señor Supremo, tomó una sombrilla que tenía un mango hecho de joyas y que estaba bordada con encaje y perlas.

1.10.18 — Uddhava y Sātyaki comenzaron a abanicar al Señor con abanicos decorados, y el Señor, como el amo de Madhu y sentado sobre flores esparcidas, los dirigió a lo largo del camino.

1.10.19 — Aquí y allá se oía que las bendiciones que se le ofrecían a Kṛṣṇa no eran ni propias ni impropias, porque todas ellas eran para el Absoluto, quien ahora estaba haciendo el papel de un ser humano.

1.10.20 — Absortas en las trascendentales cualidades del Señor, de quien se canta con poesía selecta, las damas que estaban en las azoteas de todas las casas de Hastināpura comenzaron a hablar de Él. Esa conversación era más atractiva que los himnos de los Vedas.

1.10.21 — Ellas dijeron: He aquí a la Personalidad de Dios original tal como nosotras lo recordamos claramente. Sólo Él existía antes de la creación manifestada de las modalidades de la naturaleza, y debido a que Él es el Señor Supremo, todos los seres vivientes se funden sólo en Él, con la energía suspendida como cuando duermen por la noche.

1.10.22 — La Personalidad de Dios, deseando de nuevo darles nombres y formas a Sus partes integrales, las entidades vivientes, las puso bajo la guía de la naturaleza material. Mediante Su propia potencia, se apodera de la naturaleza material para que vuelva a crear.

1.10.23 — He aquí a la misma Suprema Personalidad de Dios cuya forma trascendental perciben los grandes devotos que, a fuerza de rígido servicio devocional y pleno control de la vida y de los sentidos, se han limpiado por completo de la conciencia material, Y ésa es la única manera de purificar la existencia.

1.10.24 — ¡Oh, queridas amigas!, he aquí a esa misma Personalidad de Dios cuyos atractivos e íntimos pasatiempos los describen Sus grandes devotos en las partes confidenciales de la literatura védica. Es Él únicamente quien crea, mantiene y aniquila el mundo material, y aún así permanece inalterado.

1.10.25 — Cuando quiera que haya reyes y administradores que vivan como animales de las más bajas modalidades de la existencia, el Señor, en Su forma trascendental, manifiesta Su supremo poder, la Verdad Positiva, le confiere misericordia especial a los fieles, realiza actividades maravillosas y manifiesta diversas formas trascendentales según sea necesario en diferentes período y eras.

1.10.26 — ¡Oh, cuán supremamente gloriosa es la dinastía del rey Yadu y cuán virtuosa es la tierra de Mathurā, en las que el Supremo líder de todos los seres vivientes, el esposo de la diosa de la fortuna, ha nacido y ambulado en Su infancia!

1.10.27 — Es indudablemente maravilloso que Dvārakā haya superado las glorias de los planeas celestiales y haya aumentado la celebridad de la Tierra. Los habitantes de Dvārakā siempre ven al alma de todos los seres vivientes (Kṛṣṇa) en Su aspecto amoroso. Él les lanza miradas y los favorece con dulces sonrisas.

1.10.28 — ¡Oh, amigas!, piensen sólo en las mujeres que ha aceptado por esposas. Cómo han debido ellas de someterse a votos, baños, sacrificios de fuego y a la adoración perfecta del Señor del universo, para ahora disfrutar constantemente del néctar de Sus labios (en los besos). Las doncellas de Vrajabhūmi a menudo se desmayaban con sólo esperar tales favores.

1.10.29 — Los hijos de esas damas son Pradyumna, Sāmba, Amba, etc. A damas tales como Rukmiṇī, Satyabhāmā y Jāmbavatī, Él se las llevó a la fuerza de sus ceremonias svayaṁvara, después de vencer a muchos reyes poderosos, encabezados por Śiśupāla. Y también se llevó a la fuerza a otras damas, después de matar a Bhaumāsura y a miles de sus asistentes. Todas ellas son gloriosas.

1.10.30 — De un modo auspicioso, todas estas mujeres hicieron que sus vidas se volvieran gloriosas, pese a encontrarse sin individualidad y sin pureza. Su esposo, la Personalidad de Dios con los ojos de loto, nunca las dejó solas en casa. Él siempre les complacía el corazón haciéndoles valiosos obsequios.

1.10.31 — Mientras las damas de la capital de Hastināpura lo saludaban y hablaban de ese modo, el Señor, sonriendo, aceptó sus gratos saludos, y arrojando la gracia de Su mirada sobre ellas, se fue de la ciudad.

1.10.32 — Mahārāja Yudhiṣṭhira, aunque no era enemigo de nadie, hizo que cuatro divisiones de defensa (caballos, elefantes, cuadrigas y ejército) acompañaran al Señor Kṛṣṇa, el enemigo de los asuras (demonios). El Mahārāja hizo eso debido al enemigo, y también por el afecto que le tenía al Señor.
1.10.33 — Debido al profundo afecto que sentían por el Señor Kṛṣṇa, los Pāṇḍavas, quienes pertenecían a la dinasta Kuru, lo acompañaron una distancia considerable para despedirse de Él. Ellos estaban agobiados con la idea de la futura separación. Sin embargo, el Señor los persuadió de que regresaran a su casa, y Él prosiguió hacia Dvārakā con Sus queridos compañeros.

1.10.34-35 — ¡Oh, Śaunaka!, el Señor se dirigió entonces hacia Kurukāṅgala, Pāñcāla, Śūrasena, la tierra que se encuentra a orillas del río Yamunā, Brahmāvarta, Kurukṣetra, Matsyā, Sārasvata, la provincia del desierto y la tierra de agua escasa. Después de atravesar estas provincias, llegó gradualmente a las provincias Sauvīra y Ābhīra, y luego, por el Oeste de éstas, llegó finalmente a Dvārakā.

1.10.36 — En Su viaje a través de esas provincias, se le daba la bienvenida, se lo adoraba y se le hacían diversos obsequios. Al atardecer, en todos los lugares, el Señor suspendía Su viaje, para realizar ritos vespertinos. Esto lo observaba regularmente después de la puesta del Sol.


Fuente: versión y traducción de A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...