TATVAMASI "Tú eres eso" - AHAM BRAHMASMI " Yo soy Brahman" - AYAMATMA BRAHMAN "Este Yo es Brahman" - PRAJÑANAM BRAHMAN "La Conciencia es Brahman" - SATCHIDANANDAM BRAHMAN "La eterna existencia, la conciencia eterna, la eterna paz es Brahman".
"Mi enseñanza no es una filosofía. Es el resultado de experiencia directa. Mi enseñanza es un medio de practicar, no algo a lo que aferrarse o motivo de adoración. Mi enseñanza es como una balsa que permite cruzar el río. Sólo un tonto llevaría la balsa de vuelta después de haber llegado y alcanzado la otra orilla de la liberación. " - Buddha
"Los grandes sabios no se identifican con ninguna religión o credo particular. Están por encima de ese tipo de distinciones. Ellos pertenecen a toda la humanidad." - Swami Rama

"Sirve, ama, da, purifícate, medita y realízate. Sé bueno, haz el bien, sé amable y compasivo. Pregúntate: ¿Quién soy yo? Conoce el Ser y sé libre." - Sri Swami Sivananda Maharaj

"No te quedes sentado en forma ociosa. Sabe que tú eres Divino en tu naturaleza esencial. Tú no has venido aquí a llorar y a lamentarte. Afirma tu Divina naturaleza. Despierta! Levántate! Tú eres un peregrino en el sendero de la Verdad." - Swami Chidananda
Si hay una constante en todas las fuentes de yoga, esa es su insistencia en el carácter “secreto” de su enseñanza. El secretismo es la forma de salvaguardar la transmisión íntegra y protegerla de contaminaciones externas. Aunque actualmente el acceso a todo tipo de información es libre, rápido y cómodo, el carácter secreto del yoga sigue estando vigente. Cabe distinguir entre “información”, a la cual se puede acceder de manera casi ilimitada, y “conocimiento”, cuyo acceso está tan restringido hoy como siempre lo ha estado. En la tradición india, el conocimiento es un bien que se merece y conquista, no un derecho que tienen todos los hombres por igual, a modo de como se entiende en el mundo moderno. Tradicionalmente, el acceso a los textos clásicos estaba restringido a iniciados en yoga, principalmente porque su comprensión dependía directamente de su práctica. De esta forma, se evitaban malas lecturas manteniendo la escritura en secreto. Actualmente, casi todo el mundo puede tener acceso a la lectura de estas obras o a alguna de sus traducciones. Sin embargo, de todos los que tendrían acceso a la lectura, verdaderamente muy pocos se interesarán por las obras, y de esos, otros pocos las leerán. De esos escasos lectores, alguno será practicante de yoga. Y de esos practicantes, quizá alguno llegue a comprender su contenido. De esta manera, se puede entender que la restricción de este tipo de textos sigue siendo la misma que cuando fueron redactados por primera vez. La única diferencia es que tradicionalmente se evitaban las lecturas inapropiadas a través del secretismo, y en el mundo moderno, el libre acceso a la información propicia que algunos confundan “información” con “conocimiento”. Más allá de esas distinciones, el conocimiento verdadero sigue estando protegido como siempre lo estuvo. - José A. Offroy

sábado, 18 de octubre de 2014

SRIMAD BHAGAVATAM - Vyasadeva - Primer Canto - part 7

PRIMER CANTO

CAPÍTULO 13

SB 1.13.1 — Śrī Sūta Gosvāmī dijo: Mientras Vidura hacía un peregrinaje, recibió del gran sabio Maitreya conocimiento acerca del destino del ser, y regresó luego a Hastināpura. Él se volvió tan versado en la materia como lo deseó.
SB 1.13.2 — Después de hacer diversas preguntas y quedar establecido en el amoroso servicio trascendental del Señor Kṛṣṇa, Vidura dejó de hacerle preguntas a Maitreya Muni.
SB 1.13.3-4 — Cuando vieron que Vidura regresaba al palacio, todos los residentes del mismo - Mahārāja Yudhiṣṭhira, sus hermanos menores, Dhṛtarāṣṭra, Sātyaki, Sañjaya, Kṛpācārya, Kuntī, Gāndhārī, Draupadī, Subhadrā, Uttarā, Kṛpī, muchas otras esposas de los Kauravas, y otras damas con hijos - se apresuraron hacia él con gran deleite. Parecía que hubieran vuelto en sí después de estar inconscientes por mucho tiempo.
SB 1.13.5 — Todos ellos se acercaron a él con gran deleite, tal como si la vida les hubiera vuelto al cuerpo. Ellos intercambiaron reverencias y se dieron la bienvenida entre sí con abrazos.
SB 1.13.6 — A causa de las ansiedades y de la larga separación, todos lloraron de afecto. El rey Yudhiṣṭhira hizo entonces de manera de ofrecerle un asiento y una recepción.
SB 1.13.7 — Después de que Vidura comió suntuosamente y descansó bien, se le dio un asiento cómodo. Luego, el Rey comenzó a hablarle, y todos los allí presentes escucharon.
SB 1.13.8 — Mahārāja Yudhiṣṭhira dijo: Tío mío, ¿recuerdas como siempre nos protegiste a nosotros y a nuestra madre de todas las calamidades? Tu parcialidad, tal como las alas de un ave, nos salvó de ser envenenados y de un atentado terrible.
SB 1.13.9 — Mientras viajabas por la superficie de la Tierra, ¿cómo te mantenías? ¿En qué lugares sagrados y sitios de peregrinaje prestaste servicio?
SB 1.13.10 — Mi señor, devotos como tu buena persona son en verdad lugares sagrados personificados. Como tú llevas a la Personalidad de Dios en el corazón, conviertes todos los sitios en lugares de peregrinaje.
SB 1.13.11 — Tío mío, debes de haber visitado Dvārakā. En ese sagrado lugar están nuestros amigos y bienquerientes, los descendientes de Yadu, que siempre están absortos en el servicio al Señor Śrī Kṛṣṇa. Tal vez los hayas visto o hayas oído hablar de ellos. ¿Están todos viviendo felices en sus moradas?
SB 1.13.12 — Habiéndolo interrogado así Mahārāja Yudhiṣṭhira, Mahātmā Vidura le dio a conocer de un modo gradual todo lo que había experimentado personalmente, con excepción de las noticias acerca de la aniquilación de la dinastía Yadu.
SB 1.13.13 — El compasivo Mahātmā Vidura no podía tolerar el ver que los Pāṇḍavas estuvieran afligidos en ningún momento. Por lo tanto, no reveló ese incidente desagradable e insoportable, ya que las calamidades vienen por sí solas.
SB 1.13.14 — Así pues, Mahātmā Vidura, siendo tratado por sus parientes tal como una persona divina, permaneció allí por un cierto período de tiempo, sólo para corregir la mentalidad de su hermano mayor y de ese modo darles felicidad a todos los demás.
SB 1.13.15 — Mientras Vidura hacía el papel de un śūdra por la maldición de Maṇḍūka Muni, Aryamā desempeñaba el cargo de Yamarāja para castigar a aquellos que habían realizado actos pecaminosos.
SB 1.13.16 — Habiendo ganado su reino y observado el nacimiento de un nieto apto para continuar la noble tradición de su familia, Mahārāja Yudhiṣṭhira reinó apaciblemente y disfrutó de una opulencia poco común en cooperación con sus hermanos menores, que eran todos administradores expertos de la gente común.
SB 1.13.17 — El tiempo eterno e insuperable se apodera imperceptiblemente de aquellos que están demasiado apegados a los asuntos familiares y que siempre están absortos en ellos.
SB 1.13.18 — Mahātmā Vidura sabía todo eso, y, por consiguiente se dirigió a Dhṛtarāṣṭra y le dijo: Mi querido Rey, por favor sal de aquí de inmediato. No te demores. Tan sólo fíjate cómo el miedo se ha apoderado de ti.
SB 1.13.19 — Esta espantosa situación no la puede remediar ninguna persona de este mundo material. Mi señor, es la Suprema Personalidad de Dios que, como el tiempo eterno [kāla], se nos ha acercado a todos.
SB 1.13.20 — Quienquiera que esté bajo la influencia del Kāla supremo [el tiempo eterno], debe entregar su muy querida vida, y ni qué hablar de otras cosas, tales como riquezas, honor, hijos, tierra y hogar.
SB 1.13.21 — Tu padre, tu hermano, tus bienquerientes y tus hijos están todos bien muertos. Tú mismo ya has utilizado la mayor porción de tu vida, la invalidez se ha apoderado ahora de tu cuerpo y estás viviendo en la casa de otro.
SB 1.13.22 — Tú has estado ciego desde el mismo día en que naciste, y últimamente has empezado a perder el oído. La memoria se te ha reducido y tienes perturbada la inteligencia. Tienes los dientes flojos, el hígado defectuoso, y expectoras moco.
SB 1.13.23 — ¡Ay de mí!, cuán poderosas son las esperanzas que el ser viviente tiene de continuar la vida. En verdad, estás viviendo tal como un perro doméstico, y comiendo las sobras que te da Bhīma.
SB 1.13.24 — No hay necesidad de llevar una vida degradada y subsistir de la caridad de aquellos a quienes trataste de matar por medio del incendio y el veneno. También insultaste a una de sus esposas y usurpaste su reino y su riqueza.
SB 1.13.25 — Pese a tu renuencia a morir y a tu deseo de vivir incluso al precio del honor y el prestigio, tu avaricioso cuerpo decaerá con toda certeza y se deteriorará como la ropa vieja.
SB 1.13.26 — Se llama imperturbable a aquel que va a un lugar remoto y desconocido, y que, libre de todas las obligaciones, abandona el cuerpo material cuando el mismo se ha vuelto inservible.
SB 1.13.27 — Ciertamente que es un hombre de primera aquel que despierta y entiende, bien sea por su propia cuenta o con la ayuda de otros, la falsedad y el sufrimiento de este mundo material, en virtud de lo cual se va del hogar y depende por completo de la Personalidad de Dios que reside en su corazón.
SB 1.13.28 — Así que, por favor, parte para el Norte de inmediato, sin dejar que tus familiares lo sepan, pues pronto llegará ese tiempo que disminuirá las buenas cualidades de los hombres
SB 1.13.29 — Entonces, Mahārāja Dhṛtarāṣṭra, el vástago de la familia de Ajamīḍha, firmemente convencido por el conocimiento introspectivo (prajñā), rompió al instante la fuerte red del afecto familiar, mediante su resuelta determinación. Así pues, de inmediato se fue del hogar para emprender el camino de la liberación, tal como le indicó Vidura, su hermano menor.
SB 1.13.30 — La buena y casta de Gāndhārī, quien era la hija del rey Subala de Kandahar (o Gāndhāra), siguió a su esposo al ver que él se dirigía a los montes Himalaya, que son la delicia de aquellos que han aceptado el báculo de la orden de renuncia, como combatientes que han aceptado un buen castigo del enemigo.
SB 1.13.31 — Mahārāja Yudhiṣṭhira, cuyo enemigo nunca nació, realizó sus deberes diarios matutinos, orando, ofreciéndole un fuego de sacrificio al dios del Sol, y ofreciéndoles reverencias, granos, vacas, tierra y oro a los brāhmaṇas. Él entró entonces en el palacio para darles sus respetos s los mayores. Sin embargo, no pudo encontrar a sus tíos, ni tampoco a su tía, la hija del rey Subala.
SB 1.13.32 — Mahārāja Yudhiṣṭhira, lleno de angustia, se volvió hacia Sañjaya, que se encontraba sentado ahí, y le dijo: ¡Oh, Sañjaya!, ¿dónde está nuestro tío, quien es anciano y ciego?
SB 1.13.33 — ¿Dónde está mi bienqueriente, el tío Vidura, y madre Gāndhārī, quien está muy afligida por el fallecimiento de todos sus hijos? Mi tío Dhṛtarāṣṭra también estaba muy mortificado por la muerte de todos sus hijos y nietos. Sin duda que soy muy desagradecido. ¿Sería por eso que él tomó mis ofensas muy en serio, y, junto con su esposa, se ahogó en el Ganges?
SB 1.13.34 — Cuando mi padre, Pāṇḍu, cayó y todos nosotros estábamos pequeños, estos dos tíos nos protegieron de toda clase de calamidades. Ellos siempre fueron nuestros buenos bienquerientes. ¡Ay de mí!, ¿de aquí adónde se han ido?
SB 1.13.35 — Sūta Gosvāmī dijo: Por compasión y debido a la agitación de la mente, Sañjaya se acongojó al no ver a su propio amo, Dhṛtarāṣṭra, y no pudo responderle bien a Mahārāja Yudhiṣṭhira.
SB 1.13.36 — Primero, él se tranquilizó lentamente por medio de la inteligencia, y limpiándose las lágrimas y pensando en los pies de su amo, Dhṛtarāṣṭra, comenzó a responderle a Mahārāja Yudhiṣṭhira.
SB 1.13.37 — Sañjaya dijo: Mi querido descendiente de la dinastía Kuru, no tengo ninguna información acerca de la decisión de tus dos tíos y Gāndhārī. ¡Oh, Rey!, he sido engañado por esas grandes almas.
SB 1.13.38 — Mientras Sañjaya hablaba de esa manera, Śrī Nārada, el poderoso devoto del Señor, apareció en la escena llevando su tumburu. Mahārāja Yudhiṣṭhira y sus hermanos lo recibieron debidamente, levantándose de sus asientos y ofreciéndole reverencias.
SB 1.13.39 — Mahārāja Yudhiṣṭhira dijo: ¡Oh, personalidad divina!, no sé adónde han ido mis dos tíos. Ni tampoco puedo encontrar a mi asceta tía, que está desconsolada por la pérdida de todos sus hijos.
SB 1.13.40 — Tú eres como el capitán de un barco que se halla en un gran océano, y puedes dirigirnos a nuestro destino. Después de que se le habló de ese modo, la personalidad divina, Devarṣi Nārada, el más grande de los filósofos devotos, comenzó a hablar.
SB 1.13.41 — Śrī Nārada dijo: ¡Oh, piadoso Rey!, no te lamentes por nadie, pues todo el mundo se encuentra bajo el control del Señor Supremo. Por lo tanto, todos los seres vivientes y sus líderes efectúan la adoración de Él, para estar bien protegidos. Es sólo Él quien los reúne y los dispersa.
SB 1.13.42 — Así como una vaca está condicionada cuando la ata por la nariz una soga larga, así mismo los seres humanos están atados por diferentes mandamientos védicos y están condicionados a obedecer las órdenes del Señor Supremo.
SB 1.13.43 — Así como un jugador reúne y dispersa a su antojo las cosas con las que juega, así mismo la suprema voluntad del Señor reúne a los hombres y los separa.
SB 1.13.44 — ¡Oh, Rey!, en todas las circunstancias, ya sea que consideres que el alma es el principio eterno, o que el cuerpo material es algo perecedero, o que todo existe en la impersonal Verdad Absoluta, o que todo es una combinación inexplicable de materia y espíritu, los sentimientos de separación se deben sólo al afecto ilusorio y nada más.
SB 1.13.45 — Por consiguiente, abandona tu angustia, que se debe a la ignorancia acerca del ser. Ahora estás pensando en cómo ellos, que son criaturas pobres y desamparadas, van a existir sin ti.
SB 1.13.46 — Este cuerpo material burdo hecho de cinco elementos ya está bajo el control del tiempo eterno (kāla) y las modalidades de la naturaleza material (guṇa). ¿Cómo, entonces, puede proteger a otros, si se encuentra ya en las fauces de la serpiente?
SB 1.13.47 — Aquellos que están desprovistos de manos, son presa de los que tienen manos; aquellos desprovistos de patas, son presa de los que tienen cuatro patas. Los débiles son la subsistencia de los fuertes, y se cumple la regla general de que un ser viviente es la comida de otro.
SB 1.13.48 — En consecuencia, ¡oh, Rey!, debes recurrir únicamente al Señor Supremo, quien no tiene igual, y quien se manifiesta por medio de diferentes energías y está tanto dentro como fuera.
SB 1.13.49 — Esa Suprema Personalidad de Dios, el Señor Śrī Kṛṣṇa, disfrazado del tiempo que todo lo devora (kāla-rūpa), ha descendido ahora a la Tierra para eliminar del mundo a los envidiosos.
SB 1.13.50 — El Señor ya ha cumplido Sus deberes para ayudar a los semidioses, y está esperando el resto. Ustedes los Pāṇḍavas, han de aguardar mientras el Señor esté aquí en la Tierra.
SB 1.13.51 — ¡Oh, Rey!, tu tío Dhṛtarāṣṭra, su hermano Vidura y su esposa Gāndhārī se han ido al lado Sur de los montes Himalaya, donde están los refugios de los grandes sabios.
SB 1.13.52 — El lugar se denomina Saptasrota (dividido en siete), porque ahí las aguas del sagrado Ganges se dividieron en siete ramales. Esto se hizo para la satisfacción de los siete grandes ṛṣis.
SB 1.13.53 — En las riberas del Saptasrota, Dhṛtarāṣṭra está dedicado ahora a comenzar el aṣṭāṅga-yoga bañándose tres veces al día - por la mañana, al mediodía y por la tarde - , realizando con fuego el sacrificio Agni-hotra y bebiendo agua únicamente. Esto lo ayuda a uno a controlar la mente y los sentidos, y lo libera por completo de pensamientos acerca del afecto familiar.
SB 1.13.54 — Aquel que ha controlado las maneras de sentarse (las āsanas yóguicas) y el proceso respiratorio, puede dirigir los sentidos hacia la Absoluta Personalidad de Dios, y, de ese modo, volverse inmune a las contaminaciones de las modalidades de la naturaleza material, es decir, la bondad, la pasión y la ignorancia mundanas.
SB 1.13.55 — Dhṛtarāṣṭra tendrá que amalgamar su identidad pura con la inteligencia, y luego fundirse en el Ser Supremo con conocimiento de su identidad cualitativa - como identidad viviente - , con el Brahman Supremo. Quedando libre del cielo obstruido, tendrá que elevarse al cielo espiritual.
SB 1.13.56 — Él tendrá que suspender todas las acciones de los sentidos, incluso desde afuera, y tendrá que permanecer impávido ante las interacciones de los sentidos, que son influidos por las modalidades de la naturaleza material. Después de renunciar a todos los deberes materiales, tendrá que establecerse de un modo inamovible, por encima de todas las fuentes de impedimentos que hay en la senda.
SB 1.13.57 — ¡Oh, Rey!, él abandonará su cuerpo muy probablemente en el quinto día a partir de hoy. Y su cuerpo se volverá cenizas.
SB 1.13.58 — Observando a su esposo desde afuera, mientras él, junto con su choza de paja, se quema en el fuego del poder místico, la casta esposa entrará en el fuego con la atención absorta.
SB 1.13.59 — Vidura, afectado por el deleite y el pesar, se irá entonces de ese lugar de sagrado peregrinaje.
SB 1.13.60 — Habiendo hablado así, el gran sabio Nārada ascendió al espacio sideral junto con su vīṇā. Yudhiṣṭhira conservó en el corazón la instrucción que él le dio, y de ese modo pudo librarse de todos los lamentos.


CAPÍTULO 14

SB 1.14.1 — Śrī Sūta Gosvāmī dijo: Arjuna fue a Dvārakā a ver al Señor Śrī Kṛṣṇa y demás amigos, y también para que el Señor le informara de Sus próximas actividades.
SB 1.14.2 — Pasaron algunos meses y Arjuna no regresaba. Mahārāja Yudhiṣṭhira comenzó a observar ciertos presagios poco propicios, que eran de por sí alarmantes.
SB 1.14.3 — Él vio que la dirección del tiempo eterno había cambiado, y ello era muy alarmante. Había trastornos en las regularidades de la estación, y la mayoría de la gente se había vuelto muy codiciosa, iracunda y falsa. Y él vio que estaban adoptando medios ilícitos para ganarse la vida.
SB 1.14.4 — Todas las transacciones y tratos ordinarios se contaminaron con el engaño, incluso entre amigos. Y en las relaciones familiares siempre había malos entendidos entre el padre, la madre y los hijos, entre bienquerientes y entre hermanos. Incluso entre esposo y esposa siempre había riña y disensión.
SB 1.14.5 — En el transcurso del tiempo, llegó a ocurrir que la generalidad de la gente se acostumbró a la codicia, la ira, el orgullo, etc. Observando todos esos presagios, Mahārāja Yudhiṣṭhira le habló a su hermano menor.
SB 1.14.6 — Mahārāja Yudhiṣṭhira le dijo a su hermano menor Bhīmasena: Envié a Arjuna a Dvārakā para que se reuniera con sus amigos y le preguntara a la Personalidad de Dios Kṛṣṇa acerca de su programa de trabajo.
SB 1.14.7 — Desde que partió han pasado siete meses, mas aún no ha regresado. No sé realmente cómo están las cosas por allá.
SB 1.14.8 — ¿Será que Él va a abandonar Sus pasatiempos terrenales, tal como indicó Devarṣi Nārada? ¿Habrá llegado ya ese momento?
SB 1.14.9 — Sólo gracias a Él se ha hecho realidad toda nuestra opulencia de reyes, nuestras buenas esposas y nuestras vidas y progenie, y se ha hecho posible el control de nuestros súbditos, la victoria sobre nuestros enemigos, y nuestro futuro alojamiento en los planetas superiores. Todo esto se debe a Su misericordia sin causa para con nosotros.
SB 1.14.10 — Tan sólo mira, ¡oh, hombre con la fuerza de un tigre!, cuántas desgracias debidas a influencias celestiales, reacciones terrenales y dolores físicos - todas de por sí muy peligrosas - , están engañando a nuestra inteligencia y presagiando con ello la aparición de un peligro en el futuro cercano.
SB 1.14.11 — El lado izquierdo del cuerpo, los muslos, los brazos y los ojos, todos me tiemblan sin cesar, y tengo palpitaciones del corazón a causa del miedo. Todo esto es signo de sucesos indeseables.
SB 1.14.12 — Tan sólo mira, ¡oh, Bhīma!, cómo el chacal hembra le llora al Sol naciente y vomita fuego, y cómo el perro me ladra sin ningún temor.
SB 1.14.13 — ¡Oh, Bhīmasena, tigre entre los hombres!, ahora animales útiles, tales como las vacas, me están pasado por el lado izquierdo, y animales inferiores, tales como los asnos, dan vueltas a mi alrededor. Mis caballos parecen llorar al verme.
SB 1.14.14 — ¡Mira! Esta paloma es como un mensajero de la muerte. Los chillidos de los búhos y de sus rivales, los cuervos, hacen que el corazón me tiemble. Parece que quisieran convertir en un vacío todo el universo.
SB 1.14.15 — Tan sólo mira cómo el humo envuelve el cielo. Pareciera que la tierra y las montañas se estuvieran estremeciendo. Oye el trueno sin nube, y mira los rayos que vienen del cielo.
SB 1.14.16 — El viento sopla violentamente, lanzando polvo por doquier y dejando todo a oscuras. Con sus lluvias, las nubes están vertiendo sangrientos desastres en todas partes.
SB 1.14.17 — Los rayos del Sol están menguando, y las estrellas parecen estar peleando entre sí. Entidades vivientes confusas parecen estar ardiendo y llorando.
SB 1.14.18 — Los ríos, los tributarios, los estanques, los manantiales y la mente están todos perturbados. La mantequilla ya no enciende el fuego. ¿Qué momento extraordinario es éste? ¿Qué va a ocurrir?
SB 1.14.19 — Los terneros ya no maman de las ubres de las vacas, ni éstas dan leche. Ellas están paradas, gimiendo, con lágrimas en los ojos, y los toros no encuentran ningún placer en los pastizales.
SB 1.14.20 — Las Deidades parecen estar llorando en el templo, lamentándose y transpirando. Dan la impresión de estar a punto de irse. Todas las ciudades, aldeas, pueblos, jardines, minas y ermitas están ahora desprovistos de belleza y de toda felicidad. No sé qué clase de calamidades nos aguardan ahora.
SB 1.14.21 — Creo que todas estas perturbaciones terrenales son signos de una gran pérdida en la buena fortuna del mundo. Éste tuvo la suerte de haber sido marcado con las huellas del los pies de loto del Señor. Estas señales indican que eso ya no ocurrirá.
SB 1.14.22 — ¡Oh, Brāhmaṇa Śaunaka!, mientras Mahārāja Yudhiṣṭhira, observando los signos desfavorables que en ese momento había en la Tierra, se hallaba así pensando para sus adentros, Arjuna regresó de la ciudad de los Yadus (Dvārakā).
SB 1.14.23 — Cuando él se postró a sus pies, el Rey vio que su abatimiento no tenía precedentes. Estaba cabizbajo, y las lágrimas le brotaban de sus ojos de loto.
SB 1.14.24 — Viendo a Arjuna pálido a causa de unas profundas angustias, el Rey, recordando las indicaciones del sabio Nārada, lo interrogó en medio de los amigos.
SB 1.14.25 — Mahārāja Yudhiṣṭhira dijo: Mi querido hermano, por favor dime si nuestros amigos y parientes, tales como Madhu, Bhoja, Daśārha, Ārha, Sātvata, Andhaka y los miembros de la familia Yadu, se encuentran todos pasando sus días con felicidad.
SB 1.14.26 — ¿Está feliz mi respetable abuelo Śurasena? Y, ¿les está yendo bien a Vasudeva, mi tío materno, y a sus hermanos menores?
SB 1.14.27 — Sus siete esposas, encabezadas por Devakī, son todas hermanas. ¿Están ellas felices, junto con sus hijos y nueras?
SB 1.14.28-29 — ¿Viven aún Ugrasena - cuyo hijo era el malévolo Kaṁsa - y su hermano menor? ¿Está feliz Ugrasena? ¿Están felices Hṛdīka y su hijo Kṛtvarmā? Y Akrūra, Jayanta, Gada, Sāraṇa y Śatrujit, ¿están todos felices? ¿Cómo está Balarāma, la Personalidad de Dios y el protector de los devotos?
SB 1.14.30 — ¿Cómo está Pradyumna, el gran general de la familia Vṛṣṇi? ¿Está Él feliz? Y, ¿le está yendo bien a Aniruddha, la expansión plenaria de la Personalidad de Dios?
SB 1.14.31 — ¿Les está yendo bien a los principales hijos del Señor Kṛṣṇa, hijos tales como Suṣeṇa, Cārudeṣṇa, Sāmba - el hijo de Jāmbavatī - y Ṛṣabha, así como también a los hijos de éstos?
SB 1.14.32-33 — Además, Śrutadeva, Uddhava y otros, Nanda, Sunanda y otros líderes de almas liberadas que son compañeros constantes del Señor, están protegidos por el Señor Balarāma y Kṛṣṇa. ¿Les está yendo bien a todos ellos en sus respectivas funciones? ¿Se recuerdan de nuestro bienestar ellos, a quienes la amistad los uno eternamente a nosotros?
SB 1.14.34 — ¿Está el Señor Kṛṣṇa disfrutando en Dvārakā Purī de la asamblea piadosa rodeado de amigos, Él, quien es la Suprema Personalidad de Dios y quien les da placer a las vacas, a los sentidos y a los brāhmaṇas?
SB 1.14.35-36 — La Personalidad de Dios original, el disfrutador, y Balarāma, el primordial Señor Ananta, se están quedando en el océano de la dinastía Yadu, por el bien, la protección y el progreso general de todo el universo. Y los miembros de la dinastía Yadu, estando protegidos por los brazos del Señor, se encuentran disfrutando de la vida como los residentes del cielo espiritual.
SB 1.14.37 — Por el simple hecho de ofrecer comodidades a los pies de loto del Señor, que es el más importante de todos los servicios, las reinas de Dvārakā, encabezadas por Satyabhāmā, indujeron al Señor a conquistar a los semidioses. Por eso las Reinas disfrutan de cosas que son prerrogativas de las esposas del controlador de los rayos.
SB 1.14.38 — Los grandes héroes de la dinastía Yadu, estando protegidos por los brazos del Señor Śrī Kṛṣṇa, siempre se encuentran libres de temor en todo aspecto. Y, por consiguiente, ellos ponen los pies en la casa de asambleas Sudharmā, digna de los mejores semidioses, pero a quienes les fue despojada.
SB 1.14.39 — Arjuna, hermano mío, por favor dime si estás bien de salud. Pareces haber perdido el brillo de tu cuerpo. ¿Se debe eso a que otros te han faltado al respeto por tu larga estadía en Dvārakā?
SB 1.14.40 — ¿Te ha hablado alguien con palabras hostiles o te han amenazado? ¿Acaso no pudiste darle caridad a alguien que la pidió, o no pudiste mantener la promesa que le hiciste a alguien?
SB 1.14.41 — Tú siempre eres el protector de los seres vivientes que lo merecen, tales como los brāhmaṇas, los niños, las vacas, las mujeres y los enfermos. ¿Sería que no les pudiste brindar protección cuando acudieron a ti en busca de refugio?
SB 1.14.42 — ¿Has tenido relaciones con una mujer de carácter dudoso, o no has tratado debidamente a una mujer digna de ello? ¿O será que alguien inferior o igual a ti te ha derrotado en el camino?
SB 1.14.43 — ¿Será que no te has ocupado de ancianos y niños que merecían comer contigo? ¿Acaso los abandonaste y comiste solo? ¿Has cometido algún error imperdonable que se considera abominable?
SB 1.14.44 — ¿O será que te sientes vacío para siempre, porque podrías haber perdido al más íntimo de tus amigos, el Señor Kṛṣṇa? ¡Oh, Arjuna, hermano mío!, no se me ocurre ninguna otra razón por la cual puedas estar tan acongojado.


Fuente: versión y traducción de A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada

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